Salomon y su ‘secreto’ mejor guardado: Kilian Jornet corre (casi) con minimalistas

5 respuestas 11-05-2013, Pablo Arqued
FacebookGoogle+Twitter

La historia debió de ser más o menos así. “Me parece perfecto que me patrocinéis”, espetaría el Kilian al responsable de patrocinios de la gran marca, “pero yo con esos zuecos, a pesar de que me haga fotos con ellos, no correré. ¿Os pensáis que soy una drag queen?”. Ja. Mr Jornet, un tipo humilde, el gran yogui del ultra trail, ligero de peso y profundo de mente, nunca hablaría así. Fuera como fuese, se puso a trabajar (vídeo) con la empresa en crear unas zapatillas a su gusto: un drop 4, esto es poca inclinación entre talón y metatarsos, poco grosor de suela y una ligereza de pluma: 198 gr. Resultado: S Lab Sense, unas voladoras de monte para largos recorridos.

kilianslab
Esto no es nuevo. Es de hace un par de años. Pero fue hace unos meses cuando Santi Ruiz, el ‘padre’ del minimalismo en España (corre descalzo maratones y lo que se tercie) en cuanto a mi persona se refiere, me sacó del error. Antecedentes: Mr Jornet había hecho declaraciones a favor de suplir nuestra ‘falta de amortiguación con zapatillas’; después, gente de mi entorno me habían dicho que habían visto “un montón de vídeos en los que Kilian va con las Salomon ‘chorrociensto guachipeich’ hiper amortiguadas”; y por último, mis propios ojos se alimentaron de campañas de él con ‘salomonzuecos’. Vamos, que me salté la primera gran regla del periodismo: contrastar las fuentes. Tampoco me ayudó, la verdad, el que siempre me haya dado un sopor terrible el análisis técnico tipo de la zapatilla media de correr en la revista especializada de turno.

Tras intercambiar un par de tuits con el señor Ruiz, suficientes para dejarme sin argumentos, descubrí que las S Lab Sense de Kilian, a pesar de que por fuera puedan parecer otras de montaña más, tiene parecido grosor de suela y el mismo desnivel (drop), 4 mm de atrás adelante que las New Balance Minimus MT110 (desarrolladas para Kuprica) con las que troto por el monte. Difieren en la horma, sí. “Acabáramos”, pensé. “Qué bien lo está haciendo la marca. O qué mal… porque la gente se la está comiendo doblada”. También descubrí que Kilian, del que no creo que se autocensure a la hora de hablar de nada, dejaba caer su visión del minimalismo en este vídeo.

Que ya, que las S Lab no son minimalistas, pero desde luego se aproximan más a este concepto que sus hermanas de Salomon. O quizás sean hermanastras, primas lejanas. Y por favor, no me salgáis con el argumento de que Kilian es de otro planeta, que lo es, y que sólo él puede correr con esas zapatillas. Tampoco me digáis que los pelanas de Kuprica u Olson son marcianos, que lo son. Probad zapatillas con poca amortiguación, alternadlas con las ‘normales’. Saldréis ganando en cuanto a lesiones. La estadística y las evidencias científicas así lo afirman.