Running y publicidad (II): De Pistorius y de creativos y ejecutivos de gatillo fácil

2 respuestas 15-02-2013, Pablo Arqued

Esta foto es un ‘fake’. Ningún publicista sería tan estúpido de presentar esto a los responsables de Nike. Porque ningún responsable de Nike dudaría ni un segundo a la hora de rechazarla y, acto seguido,  romper relaciones profesionales con la agencia en cuestión…

O no. Porque la siguiente foto no es un ‘fake’. Lamentablemente, la modelo Reeva Steenkamp fue abatida a tiros por su novio, el atleta paraolímpico Oscar Pistorius, quien protagoniza(ba) esta campaña del gigante estadounidense, “Soy la bala en la recámara”, la cual fue retirada mucho más rápido de lo que los velocistas dan zancadas sobre el tartán, con o sin prótesis, al poco de conocerse el suceso. Mala suerte para Nike, diréis.

El tipo en cuestión nació sin peronés y a los 11 meses le amputaron las piernas. No tenía piernas, algo que todo el mundo sabe. Lo que sí tenía era una pistola y una metralleta en su dormitorio, afición de la que ya había alardeado en alguna ocasión ante la prensa. También tenía algún tipo de tara psicológica que ya hace algunos años le llevó al calabozo tras agredir a una chica. Ahora, en su lucha por ser “igual que los demás”, se ha destapado como protagonista de un suceso terrible. Conviene recordar que si hubiera sido un asaltante, excusa en la que se ampara Pistorius, también le habría matado salvajemente.

Pero esto es sólo una anécdota. Mala suerte para Nike, repetiréis. Pero yo creo que en la publicidad en general debería haber un manual de buenas prácticas en las que se aconsejase no utilizar referencias ni a la guerra ni a las armas. Ni a la violencia en general. Esos mensajes agresivos que a veces rezuman algunos anuncios dan vergüenza ajena. Siempre. Con o sin muertos de por medio.