Ni tú ni yo veremos bajar de las dos horas en un maratón homologado

3 respuestas 05-11-2013, Pablo Arqued

Siento ser tan crudo. Pero no soy yo, son los números (O al menos mi interpretación de esos números que más abajo argumentaré). Y los números dicen que faltan muchos, muchos años para que un maratoniano de élite baje de las dos horas en un circuito homologado de maratón. Ya siento ser el mensajero de tan pesimista mensaje a ojos de todos esos románticos que dejaron volar su optimismo, imaginación e ingenuidad cuando recientemente el keniata Wilson Kipsang marcaba 2 horas 3 minutos 23 segundos en el maratón de Berlín. “Lo puedo mejorar, hoy ha hecho viento durante casi todo el recorrido”, dijo el maratoniano. Ya, pero de ahí a que se pueda bajar de dos horas está el infinito. No es una metáfora. Me refiero al matemático.

marathonWR

Voy a explicar, primero, lo que se ve en el gráfico. Es la evolución en el tiempo, de izquierda a derecha de las mejores marcas de maratón del año desde 1985 (Carlos Lopes) hasta 2013 (Kipsang). La línea discontinua superior representa las 2 horas 9 minutos. La inferior, la quimérica 2 horas. Las WR hacen referencia a World Record, y como se puede apreciar no todos los años se baten los récords. Por ejemplo, el récord (de Dinsamo) de 1988 no se batió hasta 1997 (Kalid Khannouchi). Al lado de cada mejor marca del año, está la diferencia, positiva o negativa respecto al mejor tiempo del año anterior.

Lo primero que tenemos que tener claro es que batir un récord de maratón no sólo depende de atletas fuera de serie o de entrenamientos exigentes en grado sumo. La climatología siempre resulta determinante. Por eso, al ver la progresión de las marcas en maratón se debe tener en cuenta que hay años en los que no se hace récord.

Y lo segundo y más importante es que si se tiene en cuenta sólo los tiempos que representan los WR, las mejoras cada vez son más pequeñas. Esto, en el gráfico, con el paso de los años se traduciría en que la línea de la evolución entraría en una especie de infinito en el que nunca pasaría de la línea de las dos horas. La línea, grosso modo, formaría una asíntota (que nunca pasa el eje de abscisas).

Por último, como decía al principio, está el sentido común y la experiencia. Si nos fijamos en las marcas que hacen los atletas de élite en media maratón, veremos la ensoñación que representa que un atleta logre bajar de las dos horas en los próximos 30 años. Y mejor no os digo lo que dice la ciencia, porque si no, no podrías ni siquiera jugar a replicar lo que afirmo en este post.