New Balance mata Minimus en España, su línea minimalista, “por las lesiones”

Deja una respuesta 21-05-2017, Pablo Arqued
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Es la estadounidense la última gran marca de zapatillas de correr que se ha visto derrotada por la religión mayoritaria del runner medio, aquella cuyo credo supremo dice que cuanta más amortiguación tenga una zapatilla más protegerá contra las lesiones. La ciencia va por otro lado. En fin. Si hace ya más de un lustro New Balance apostó crear una línea de calzado minimalista, Minimus, acompañada con la difusión de textos y vídeos divulgativos sobre lo que es correr de forma natural, ahora ha decidido dejar de fabricar esa línea de calzado. La razón: en la empresa creen que su reputación como marca podría verse afectada. En tiendas en España no se distribuyen, y los modelos que venden ahora en USA son más gruesos y con más ‘control’ de la pisada.

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“Perdona, veo que ya no tenéis la gama Minimus ¿Sabes si las vais a traer?”, le pregunté a una liviana y atlética dependienta de la tienda New Balance de la Gran Vía madrileña. “No, ya no tenemos”, me contestó. Ante mi silencio y cara de tener ganas de saber más, la chica me dio la explicación. “Había corredores que iban a las tiendas y decían que se habían lesionado al usar Minimus, pidiendo explicaciones, después de haber comprado unas y la marca nos ha dicho que no quiere asociar su nombre a las lesiones. ¡Pero en internet puedes conseguir de temporadas anteriores a muy buen precio!”, me desveló. Le agradecí su ocurrente respuesta, por mucho que ya la conociera y a pesar de que ya no corra con zapatillas, pues lo hago con sandalias.

La decisión en sí de New Balance, aislada del fenómeno running y respecto al negocio, no me sorprende. Es cierto que a medio y largo plazo les podría suponer un problema de reputación como marca y suponerles un descenso en ventas de calzado amortiguado. Pero lo que tengo claro es que se lo deberían haber pensado antes y haberlo estudiando en su momento.

No deja de ser esquizofrénico ofrecer por un lado calzado minimalista y por otro zapatillas con drop y acolchamiento exagerado, por mucho que estés contestando a las demandas del mercado. Y lo cierto es que la empresa estadounidense se gastó un porcentaje muy pequeño en promocionar el natural running frente a los millones de dólares invertidos, como el resto de grandes marcas, en crear esa necesidad de amortiguación al corredor popular.

Llevo tiempo diciéndolo en los círculos minimalistas: lejos de que las cosas estén cambiando mi percepción es que de cada corredor amortiguado que decide hacer la transición al minimalismo, aparecen diez nuevos corredores que comienzan a correr con amortiguación. Porque tanto los medios, controlados por la publicidad a pesar de que de vez en cuando se permitan hablar de descalcismo o minimalismo como rareza (la última, la de la ganadora de un trail en sandalias; las mujeres tarahumaras llevan décadas ganando carreras en México), como los corredores populares, los verdaderos creyentes de la amortiguación, son los apóstoles perfectos de la divulgación del correr de la forma para la que el ser humano no está preparado.

La fuerza de la amortiguación es tal que los corredores populares, cuando se lesionan, ni se les pasa por la cabeza ir a las tiendas en las que compraron sus zapatillas a reclamar: “Eh! Que me has vendido unas zapatillas con tanto drop y tan amortiguación que mi cerebro no recibe información de donde piso y al moverme de forma raruna, me lesiono”. Deberían.

La anatomía natural del pie

Ya. Que por qué estaba en una tienda de zapatillas. Seré transparente: Tenía ganas de compronar si las New Balance Hanzo S (tenía la posibilidad de pedirlas y probarlas) se acercaban al minimalismo de alguna forma y podían sustituir de alguna forma al Minimus. Pues bien, después de 6 años como corredor minimalista, las zapatillas normales no me entran debido a su estrechez a pesar de que me calce un número superior al que debería llevar. Y en este caso, esas ligeras zapatillas no me entraban bien, me apretaban los dedos y no los podía mover. Y además, tenían una placa en el centro de la suela que impedía que se adaptasen al pie por su rigidez.

Las Mínimus New Balance han muerto, una pena. Pero no lanzaré ningún viva por la marca.