Madrugar en El Retiro (XI): Trabajadores

Deja una respuesta 20-08-2013, Pablo Arqued

Los guardas abren el parque a las seis en punto los tres cientos sesenta y cinco días del año. Si bien sólo les he visto hacerlo una vez, pues mi horario de llegada está entre las seis y media y siete, en invierno me han invitado a abandonar el mismo por la noche, a las veintidós, unas cuantas veces en fin de semana. En verano no cierran hasta las doce de la noche. Pero volvamos a la mañana. Con el despertar de El Retiro al abrir sus puertas, gracias a esos primeros trabajadores, otros se van sumando para desperezar a ese gran terreno en el centro de Madrid. Son los jardineros los más numerosos, emplazados en dos recintos, uno al lado de La Casa de Fieras, antiguo zoo, y otro hacia la zona que está enfrente del Casón del Buen Retiro, al oeste. Se preparan para salir a adecentar y cuidar jardines, todos juntos, con un buen desayuno de compañeros. Al que otro día de frío seco madrileño he tenido la tentación de pedirles una tacita de café, ese olor que se mezcla con el de los árboles.

trabajadores

 

Los barrenderos llegan un poco más tarde. Hace unos años se centraban en los restos del botellón en zonas aledañas al estanque, pero de un tiempo a esta parte, desde que hay sanciones económicas para los que lo practican, tienen tiempo de recorrerse todas las papeleras del recinto, me contaron. Bedeles y cuidadores de la Casa de Vacas o de El Palacio de Cristal, siempre con exposiciones, limpiadoras del siempre decadente Florida Park, habitual de espectáculos para jubilados de cultura de otras épocas o celebraciones varias de bodas, bautizos, comuniones o comuniones, y plató en ocasiones para diferentes programas de televisión que nunca recibirán ningún premio, son los siguientes en llegar. Los proveedores de los kioscos llegan después, y rara vez me cruzo con ellos. O los que están en el embarcadero. Entretanto, desde bien pronto cruzan el parque, andando o en bici, otros trabajadores, no del noble jardín,  que van a sus oficinas o ministerios, obteniendo así la salud y el oxígeno necesario que les permita hacer más llevadero el día. Muchos de ellos buscarán su doble ración de Retiro, seguramente, a la vuelta.