La forma más bizarra de correr un maratón: con series hasta el km 30

2 respuestas 29-03-2013, Pablo Arqued

Hay que ser bizarro, esto es valiente, generoso, espléndido … según la Real Academia Española de la Lengua  a la vez que extravagante, atípico y raro, acepción adquirida de los términos en inglés y francés, para abordar un maratón con ese plan de carrera. Y de paso, echar por la borda, en mi opinión, cualquier posibilidad de hacer marca personal.

Lo cierto es que había oído hablar del método, incluso recordaba haber leído algo en una revista de ultra fondo: Desde el inicio del maratón, se debe correr a 4’ el km durante dos kilómetros, y andar 15 segundos, volver a correr dos 2km a 4’ el km, y de nuevo andar 15 segundos. Y así, sucesivamente, hasta el km 30, a partir del cual debías hacer un 12.000 y pico. Al parecer, eso te auguraba acertarte a las 3 horas.

Pero aluciné cuando un amigo me comentó el día antes de la última tirada larga del entrenamiento de maratón (en aquel caso, tres semanas antes de MAPOMA 2007) que estaba decidido a correr así la gran prueba. No era ni su primer, ni su segundo, ni su tercer maratón. Y quería probar el método, ya que estaba seguro de que la manera “tradicional” le penalizaba por sus características físicas. Conviene indicar aquí que hay varias ‘maneras tradicionales’ de correr la maratón, y en mi opinión, la mejor para populares es hacer la primera parte más lenta que la segunda. Será motivo, seguro, de otro post.

Y así corrió mi amigo, mientras el grupo con el que habíamos entrenado toda la temporada, salimos ‘a ritmo’. Los primeros kilómetros coincidimos con él un par de veces. Después no le volvimos a ver hasta la meta. Llegó después de nosotros, algo cabreado. Primero, porque no había hecho el tiempo deseado. Y segundo, porque decía estar fresco como una lechuga, hasta el punto de que la semana siguiente entrenó más o menos con normalidad.

Los músculos no sufren, lo que sufre es la marca

El resultado fue que con ese método no se exprimió al máximo y que no disfrutó, además de haber sido arrollado las primeras veces que se paró. A mí, a priori, me pareció que le iba a pasar eso. De hecho, en las pruebas de ultrafondo por montaña se utilizan ese tipo de parones, algo más largos, para no machacarse muscularmente.

Hay cosas que no hace falta probarlas para saber cómo van a terminar. Y lo que me hizo suponer en un primer momento que mi amigo no lograría el objetivo es que en los 11 años que llevaba entonces corriendo no había conocido a ni una sola persona que hubiera corrido un maratón por asfalto de esa forma. Hoy, sigo sin conocer a nadie, además de mi amigo, se entiende.