“La cerveza y el ejercicio son compatibles”

1 respuesta 24-10-2012, Pablo Arqued

Con lo bien que sienta, no podía ser de otra forma. Porque a día de hoy, se puede afirmar que esa bebida que mágicamente emana de la fermentación de la cebada, trigo, malta y otros cereales tiene unas excelentes propiedades hidratantes. Y esa es la conclusión a la que llegó el Profesor Manuel J. Castillo-Garzón, Catedrático de la Facultad de Medicina de la Universidad de Granada, en el estudio “Idoneidad de la cerveza en la recuperación del metabolismo de los deportistas”.

Si bien el estudio fue presentado hace ya algún tiempo (febrero de 2009) ha ganado, de nuevo, actualizad en España con la organización de una serie de carreras bajo la denominación BeerRunners, basadas en las que comenzaron a organizar un club de corredores de Filadelfia, Flishtown BeerRunners. Manuel Castillo me atendió amablemente y me explicó, en detalle, lo fundamental de sus conclusiones.

Pregunta ¿Cómo surgió la idea de hacer el estudio? ¿Cuántos corredores participaron?

Respuesta: La idea del estudio sobre la utilidad de la cerveza como bebida rehidratante surgió esquiando en Sierra Nevada con mi cuñado Eduardo que es farmacéutico y montañero. En la comida yo pedí cerveza, como siempre, y él dijo que era mejor agua. Cada uno dábamos nuestros argumentos. Después vimos si había algún estudio publicado y comprobamos que no por lo que decidí estudiarlo. Participaron 16 hombres jóvenes y sanos, inicialmente eran 20 pero 4 no pudieron acabar alguna de las pruebas.

P. La base científica de que la cerveza ayuda en la recuperación  después de correr es que…

R. La cerveza es fundamentalmente agua (95%), pero también contiene potasio (es la bebida más abundante en potasio y, proporcionalemente, respecto al plasma perdemos mucho potasio por el sudor), también contiene maltodextrinas (carbohidratos pequeños de absorción lenta), minerales, algunas vitaminas y polifenoles.

No obstante, el principal problema es que también contiene alcohol y queríamos comprobar si ese alcohol afectaba negativamente la rehidratación y recuperación.

Por otra parte, una pequeña cantidad de alcohol puede venir bien por su efecto anti-estres dado que se une a receptores GABA.

P.¿Abordásteis el tema de la rehidratación con cervezas sin alcohol?

R. No. Sin alcohol no me interesa. Por las razones anteriores y porque lo que la mayoría de la gente tomamos tras hacer ejercicio (y/o sudar) es cerveza con alcohol.

P. Comprenderá que los conspiranoicos piensen que ha sido patrocinado  por alguna marca de cerveza…

R. Por supuesto. Y no es preciso que lo piensen los conspiranoicos. Ya lo decimos nosotros, y así aparece en todos sitios.

Pero no ha sido patrocinado por ninguna marca de cerveza. El estudio ha sido patrocinado por el Centro de Información Cerveza y Salud (que es independiente aunque financiado por la industria cervecera nacional en su conjunto). Este centro financia a su vez estudios científicos.

Para tu información, el primer proyecto que redactamos lo enviamos al FIS (Fondo de Investigación Sanitaria del Ministerio) dado que se trata de una práctica muy habitual y podía ser perjudicial. Nos dijeron que no con malos modos. Después lo sometimos al CICS y nos dijeron que sí pero que tenía que ser usando cerveza sin alcohol. Entonces nosotros dijimos que no por lo antedicho. Al año siguiente nos dijeron que de acuerdo pero limitando la ingesta de cerveza a dos latas (inicialmente nosotros queríamos hacer el estudio dejando que cada cual bebiera la cantidad de cerveza o agua que quisiera, que a mí me parecía más interesante). El comité de ética de la Universidad hizo algunas consideraciones adicionales (no incluir mujeres, que fueran sujetos que la tomaban habitualmente, etc).

P. ¿La cerveza hidrata igual a mujeres que a hombres? ¿Los beneficios son iguales para unos que para otras?

R. Pienso que sí hidrata igual a hombres y a mujeres aunque las mujeres tienen menor tolerancia al alcohol ya que lo metabolizan peor por tener menos deshidrogenasa gástrica. Su ingesta de cerveza debe ser menor. No incluimos mujeres en nuestro estudio.

P. Entonces ¿el alcohol no era malo? ¿No perjudicaba la circulación sanguínea?

R. No. El alcohol, como todo, es malo en exceso. En cantidad moderada y si no se tienen contraindicaciones para ingerirlo es beneficioso. Hoy día es una evidencia científica puesta de manifiesto por numerosos estudios el efecto en “J” del alcohol.

P. ¿Hidratan igual todas las clases de cerveza? (tostada, negra, lager…) ¿Cómo afecta en ese aspecto la graduación de las mismas?

R. El  sentido común nos diría que cuanto más alcohol, menos hidrata (ymás deshidrata) ¿o no?

Para la mayoría de las cervezas las diferencias en la gradación alcohólica es pequeña (de 4 a 6, o 8 grados como mucho). Pero cuando hablamos de cerveza tras ejercicio nos referimos a la más común la pilsen larger.

P. Vale. Después de correr, tomarse una cerveza, sienta de miedo. Pero ¿A partir de qué cantidad los beneficios pasan a ser perjuicios?

R. Depende de la persona, se considera aceptable dos latas (660 ml), pero habrá quien no pueda (ni deba) probar el alcohol (niños, embarazadas, problemas de hígado, ex-alcohólicos, manejo de maquinaria o vaya a conducir) y habrá quien pueda tomarse algo más.davidapril_santimillan_manu1

P. Desde hace décadas, los maratonianos, tanto populares como profesionales, recomiendan tomarse dos cervezas el día anterior a afrontar  los 42 km y pico (a los que les gusta, claro). Igual aquí su función es más relajante que hidratante…

R. Relajante, sin duda.

P. Una curiosidad, que les ha pasado a otros muchos corredores que conozco: en los últimos maratones que he corrido, al llegar a meta, me he tomado dos latas de cerveza. Y, contra todo pronóstico, no me he emborrachado lo más mínimo. La lógica nos diría que con las carencias que se tiene de todo la ingesta de cerveza debería haber producido, al menos, un pequeño “puntillo”. ¿Hay alguna base científica que lo explique? ¿Quizás la adrenalina de haber terminado?

R. Efectivamente. Esa puede ser una buena razón. Otra es que el metabolismo está muy activo y por tanto también se metaboliza el alcohol. Otra, ligada a la anterior, hace que, ante el gran gasto energético sufrido con el ejercicio, el alcohol sea rápidamente también quemado para obtener energía y preservar así los exiguos depósitos de glucógeno que queden. Otra es que la gran vasodilatación ocasionada por la necesidad de perder calor (favorecida por el propio alcohol) hace que el alcohol se distribuya más por todo el organismo llegando menos al cerebro.

P. Gracias, y he de decir que aunque saliese un estudio que dijera lo contrario que el suyo, yo seguiré bebiendo cerveza

R. De nada, es un placer. A lo mejor nos tomamos algún día una cerveza juntos.