Kathrine Switzer: “Ahora sabemos que una mujer fuerte puede ser muy femenina”

Deja una respuesta 17-11-2013, Pablo Arqued

Kathrine Switzer es aquella mujer que desafió a la organización del maratón de Boston en 1967 participando en ella cuando era algo vetado a las mujeres. Su logro, y el haberse zafado de un juez durante la prueba y haber terminado la carrera, dieron la vuelta al mundo. Después de aquello siguió luchando por los derechos de ellas tanto en el atletismo popular como en el profesional.

Hace unas semanas estuvo por España presentando el 261 Women’s maratón, que se celebrará en Mallorca en 2014, “una carrera hecha a la medida de las mujeres”, pero en la que también pueden participar hombres. Dejando de lado la extrañeza que ha provocado en las redes sociales (en el resto de carreras también pueden participar hombres y mujeres), Switzer nos contesta unas cuantas preguntas sobre aquel gran momento. Hasta ahora no había podido. No importa cuando: Kathrine Switzer es intemporal, es universal.

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Pregunta. Sus hazañas, la de terminar el maratón y la que se ve en esa ya famosa secuencia de fotos en la que un juez (que en ese momento no hubiera podido correr un maratón) intenta detenerla ¿Tuvieron repercusión en los medios de la época?

Respuesta. En realidad, aquel juez era el co director de la carrera, Jock Semple, que en sus buenos tiempos fue un gran maratoniano. ¡Ganó en Boston un año! Después, empezó a trabajar para la carrera, convirtiéndose en una especie de moralista del ‘buen gusto’, evitando que corredores disfrazados o poco serios participasen. En general, siempre fue un tipo antipático.

Lo cierto es que el impacto fue grande ante la imagen de un hombre atacando a una mujer que intentaba correr. No obstante, en los medios había división de opiniones. Mucha gente decía que una mujer no debía ni si quiera correr, que debía quedarse en casa. Otros, que si estaba capacitada para correr, ¿Por qué no iban a permitir a una mujer participar? Todos estuvieron de acuerdo que Semple se mostró fuera de control, pero de alguna forma, no se lo tuvieron en cuenta después, por ser quien era.

Entretanto, estuvo enfadado conmigo durante varios años. Pero seguí mi camino y me mostré fuerte en los medios de comunicación. Promoví la participación de mujeres en carreras, la cual fue creciendo. Y sigo trabajando para ello.

switzer2P. En España, en comparación con USA, la incorporación de las mujeres a las carreras populares es relativamente reciente ¿A qué cree usted que se debe? (gran iniciativa la de ‘Mujeres que Corren’…)

R. Cada región del mundo tiene una cultura diferente con respecto a las mujeres, y las mujeres mismas tienen sus propias creencias y culturas. Así, en España, las mujeres han tardado más tiempo en entrar en áreas que tradicionalmente estaban reservadas para los hombres. Y durante mucho tiempo, hasta hace muy poco, correr era una cultura dominada por los hombres, como ocurre, por ejemplo, en el fútbol. Además, no había oportunidades de que las mujeres tuvieran oportunidad de animarse a correr. Por último, en muchas muchas partes del mundo, todavía existe la creencia de que el trabajo físico es para los hombres y no para las mujeres, porque ‘no es femenino’. Ahora sabemos que una mujer fuerte puede ser muy femenina.

P. Entiendo que en sus siguientes maratones ya no tendría problemas con jueces ¿no? ¿Cuál es su maratón preferido?

R. En algunos maratones las mujeres fueron bienvenidas después de aquello. Pero en otros no porque las federaciones oficiales de atletismo instaban a ‘seguir las reglas’. Por suerte, la mayoría de los directores de carreras y todos los corredores acogieron a las mujeres con los brazos abiertos. Así, en 1972, al año siguiente, Boston tuvo que admitirnos. Hicimos un gran trabajo legislativo y de divulgación para cambiar las reglas. Todos los maratones estuvieron de acuerdo en admitir a mujeres, salvo los olímpicos. Eso lo conseguiríamos años después…

Mi maratón favorite sigue siendo Boston. Las calles estrechas, la multitud cercana a los corredores. Sus tradiciones lo hacen especial.

P. Es sorprendente que tuvieran que pasar muchos años desde su foto hasta ver el primer maratón femenino olímpico…

R. ¡No tanto!. Decidieron incluir el marathon femenino en 1981 de cara los Juegos de Los Angeles 1984. Y para tratarse del COI de 1967 a ahí fue poco tiempo. La verdad es que hicimos un gran trabajo de lobbing. Mi primer programa de carreras globales de Avon tenía participantes de 27 países y de los cinco continentes. Además, las mujeres empezaron a hacer tiempos cercanos a las 2 horas y 21 minutos en maratón. Por último, empezaron a aparecer evidencias científicas y médicas que decían que la distancia era perfecta para las mujeres. Lo más duro fue luchar contra los prejuicios culturales que decían que las mujeres eran frágiles. Por ejemplo, estuve en desacuerdo con que España no enviase a ninguna corredora de maratón para los JJOO de 1984.