El ‘robado’ de Chema Martínez corriendo su último maratón, en Nueva York

3 respuestas 04-11-2013, Pablo Arqued

La mayoría de los medios no ponen nada bajo la foto. Algunos la firman como ‘fuente: Twitter’, cuando ya se ha hablado mil veces de que la red de microblogging nunca es por sí misma una fuente, a no ser que se hable de algo con algún responsable de comunicación o empleado de Twitter. En fin. Así está el periodismo, que es sepa, en España.  De mal, obviamente. Se debe citar. Así, la autora de la fotografía de Chema Martínez corriendo su última maratón de élite en Nueva York es @BegoRM7  De su perfil la han robado los medios españoles. Técnicamente (hecha con un móvil) no es una gran foto. Pero sí es una gran foto por su significado…

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Autora: BegoRM

La foto: Chema, Chemita en sus círculos cercanos y en los ampliados que son las redes sociales, aparece corriendo en la última parte de su último maratón en la élite. Es la imagen de su despedida, quizás algo extraña por verle con las tres rayas de Adidas, su nuevo patrocinador, y no con Nike, marca que le ayudó a ser el atleta español que más ha hecho por las carreras populares. Y lo seguirá haciendo. Es un auténtico animal mediático, un comunicador nato. La cosa es que Señor Martínez ha sido (es y será) el que más ha hecho por hacer crecer la fiebre del running, haciendo caja en mil y una carrera populares o inventándose un duelo contra un autobús, junto a Asics entonces, en el Paseo de la Castellana de Madrid. Idea brillante, inolvidable, quizás algo tramposilla pero necesaria en la mercadotecnia. Eso: ahora Será el gigante de las tres rayas el que le vea crecer en su nueva etapa profesional tras una vida entera siendo atleta.

Con los gemelos, sóleos y demás músculos marcados como un muñeco de anatomía, se le ve ‘disfrutando’ del terrible sufrimiento. Conviene recordar que pasó la primera media en 1h07 (aprox.) y que la segunda media la hizo en 1h21’ (aprox.). Muchos otros se hubieran retirado. Y es que a pesar de esa muralla china más que muro, más acorde con lo popular que lo profesional, no pierde su estilo liviano, esa gran ergonomía de carrera de un tipo que pudo ser muy, muy grande en el fondo en pista pero que se fue detrás de un amor, a mi juicio imposible, que fue el maratón, a la manera de un adolescente excesivamente romántico.  Pero gracias a su esfuerzo y perseverancia, logró una vez besar a la mítica distancia. Fue en Rotterdam: sus 2 horas 8 minutos 9 segundos, se pueden considerar, por lo menos, como un beso de tornillo. Aunque el matrimonio nunca se consumó. Su valía era la de haber hecho un 2h08 más veces.

Sin duda, todo lo que le ha dado Chema al maratón no le ha sido devuelto. A pesar de eso, él seguirá enamorado. Y seguirá corriendo maratones, aunque de forma platónica. Seguro.

Por todo esto, esa foto, es una gran foto. Opino. Felicidades a @BegoRM7 por estar ahí. Se ve que ninguna agencia quiso estar, ni ningún reportero gráfico, ni ningún medio. Y Felicidades a Chema Martínez, por supuesto. Que lo siga corriendo tan bien.