Alcanzar la felicidad corriendo

Deja una respuesta 28-02-2016, Pablo Arqued
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La respuesta a la pregunta de ‘Por qué corres’ o ‘Por qué corremos’ siempre es ‘porque me gusta’ o ‘Porque nos gusta’. De alguna u otra forma esa respuesta iría implícita en porque ‘me hace sentir bien’, ‘me relaja’, ‘me ayuda a dormir’, ‘me olvido de los problemas’, ‘hablo con los amigos’, ‘me supero pues es un reto’ o ‘aumenta mi salud’. Pero más allá del me gusta está la felicidad que la mayoría de los corredores alcanzan.

sandalias para correr

A los corredores, el correr nos ayuda a vivir el aquí y el ahora. Es decir, a concentrarnos en el presente, a entrar casi en trance en algún momento de la carrera. Otras personas lo sienten al hacer yoga, al jugar a las cartas, al regatear en fútbol, al cocinar, al hacer un solo de guitarra o al hacer maquetas de barcos veleros.

Muchas veces se citan los beneficios físicos del correr, lo cual no creo que sorprenda a nadie. No obstante, no hay que obviar a toda esa cantidad de gente longeva que no ha hecho deporte en su vida, por lo que el ejercicio sería un factor para tener una buena salud, pero no el único, obviamente. Lo que no se destaca lo suficiente son los beneficios mentales.

Levitar, entrar en trance o poner el piloto automático al correr

Hace no muchos años, la meditación era definida como magufo. En la actualidad, si bien faltan estudios, se ha visto como potencia determinadas conexiones neuronales. Es decir, que es beneficiosa para el cerebro en sí mismo. Pues bien, lo que busca la meditación, en resumidas cuentas, es concentrarse en el aquí y el ahora, enfocarnos en el presente y que cualquier otro tipo de pensamiento desaparezca. No hay dolor ni sufrimiento, ni físico ni mental.Seguro que alguna vez lo has sentido al correr: tenías la percepción de que podías seguir hasta el infinito. Quizás es lo que dicen sentir los maestros de yoga. Correr como forma de meditación en la que se alcanza la felicidad.

Hablaba en una de esas charlas del TED Chris McDougall que en la tribu mexicana de los tarahumara (raramuris), en la que desde niños hasta ancianos no dejan de correr para trasladarse de unos lugares a otros no conocen la ansiedad, ni la depresión, ni el estrés ni las enfermedades coronarias. Pues bien, esto me hizo relacionarlo con un post que encontré hace poco: ‘En los trastornos mentales las pastillas no siempre son la solución’ el cual se hace eco de una entrevista en el país al periodista y divulgador científico Robert Whitaker.

La forma de vida occidental quizás se haya alejado demasiado de la esencia humana. Y una de las cosas que parecen innatas al ser humano es correr. Ahora, el que corre lo hace para olvidarse de las prisas de la vida. ¿Por qué corremos? Para ser humanos, para ser felices.